lunes, 9 de abril de 2012


Viva a la vida y vive la vida.










Buenas mañanas, tardes, medios días, madrugadas, noches… (No sé a qué hora leeréis la entrada). Seguro que todos vosotros (igual que yo) habéis pensado en un momento dado que la vida propiamente dicha es una mierda. Te pegas hostias en el colegio, en la universidad, roces con la familia, momentos depresivos, vidas sentimentales complicadas… vamos que sois unos desgraciados. Creerme, yo tengo muchos de los ejemplos puestos y sí, muchas veces pienso que la vida es una mierda. Pero pensar eso no soluciona las cosas simplemente te auto deprimes todavía más.






Si suspendes un examen, tu pareja de deja, tienes un mal momento; no te frustres, eso disminuye los niveles de serotonina en el cerebro. Aunque parezca simple, no lo es.
Por si alguno no lo sabéis, la serotonina es una hormona que se sitúa en el cerebro. Esta hormona es la responsable del descenso del ritmo cardiaco, es decir nos ayuda a encontrarnos menos nerviosos. Esta hormona nos ayuda a estar menos obsesivos y dejar de darle vueltas a la cabeza  por un examen, por una mala relación, un problema familiar…
Si no nos obsesionamos, estaremos más concentrados en lo que toca hacer en cada momento del día  ya sea estudiar, como salir. Disfrutaremos más cada momento si no pensamos en el fiestón del sábado cuando estamos estudiando química o de igual manera nos pensaremos “El examen lo llevo fatal, lo voy a suspender” cuando has salido a tomarte algo el viernes.
La obsesión es la base de todos los problemas. Ante cualquier altibajo, (o más bien bajón), no respondas con negatividad y pesimismo, sino que sigue adelante y no te rindas. Si la vida de da hostias, devuélveselas. O como dicen los americanos:












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