jueves, 17 de mayo de 2012





HUMOR Y LOCURA.




Guión de Sopa de Ganso (Paramount, 1933)

Chico: Un coche y un chofer cuestan demasiado, he vendido mi coche.
Groucho: ¡Qué tontería! Yo en su lugar hubiese vendido el chofer y me hubiese quedado con el coche.

Chico: Pero es que necesito al chofer para que me lleve al trabajo por la mañana.
Groucho: Pero, ¿Cómo va a llevarle si ha vendido el coche?


Chico: No necesita llevarme, estoy sin trabajo









Nietzche dijo que el hombre sufre tanto y tan profundamente que ha debido de inventar la risa.  El escritor Álvaro de la Iglesia decía: “Quizá estemos locos porque hemos procurado decir lo primero que nos vino a la punta de la pluma”.

Yo opino sinceramente que ambos están en lo cierto. Tanto que sufrimos tantas rayadas tantas desgracias, llega un momento que “me rio por no llorar”. ¿Cierto o no?

Una caída cómica por ejemplo, seguro que se ha roto los “huesos” pero yo no puedo parar de reírme.






No hay nada más santo que la risa, no hay mejor medicina. Las carcajadas aumentan los niveles de oxígeno en los pulmones regulando su actividad (Conclusión, fumar no es malo, luego lo contrarrestas con el monólogo de los Americanos).




Respecto a la locura y la risa yo pienso que están y estarán unidas. La locura nos lleva a hacer cosas imposibles y de ahí surge la hilaridad. Todos estamos locos, el mundo está loco pero vivimos en un mundo en el cual la gente ríe; unos más otros menos pero cada ser humano ríe aunque sea solo para disminuir el gran sufrimiento profundo que le atormenta.
 
AHÍ OS DEJO EN ENLACE DEL MONÓGO.



Es posible que me equivoque, es posible que mi teoría sea una simple falacia, pero es evidente que todos buscamos ser felices.