viernes, 5 de abril de 2013

No me responde, ¿Por qué crees que es?, ¿He dicho algo que le ha molestado?, ¿O es que pasa de mí?, ¿No quiere nada conmigo?, ¿Le parezco una impertinente?, ¿Le escribo o pensará que soy una acosadora?, ¿Me ha escrito hola!, ¡Ahh que ilusión! ¿Qué le digo?, ¿Querrá quedar? Ahora no me contesta… mira lo que me ha escrito!! ¿Cómo me lo tomo?, ¿Esta cabreado?, ¿O lo dice en plan coña?, ¿Se lo pregunto? Lleva sin hablarme tres días… este no quiere nada y además no me contesta a tonterías... GILIPOLLECES. Realmente las personas hacen otras cosas a parte de estar pegados al móvil aunque sean las acciones básicas: comer, dormir y cagar. Durante estas tres acciones lo NORMAL es que el usuario no este chateando por lo que si no responde puede ser por que esté ejerciendo una de estas tres acciones o muchas otras como son el deporte, estudiar, ver la televisión, pasear al perro… Si el usuario no contesta y HA LEIDO EL MENSAJE puede encontrarlo NO CONTESTABLE o CONSIDERA QUE NO ES PRECISO CONTESTAR, o en ese momento NO ESTÁ DISPONIBLE. El usuario puede tomarse el no contestar a dicho mensaje como algo natural que no tiene por qué tomarse mal el emisor PERO ESO NO OCURRE. Un buenas noches por ejemplo, lo lee y piensa que no tiene por qué contestar pero no lo hace por ser borde ni cabrón ni nada de nada, en cambio el emisor se lo toma como: “Y por qué no me contesta…será hijo puta” Y así muchos otros ejemplos… Ahora se habla de amor cuando te ESCRIBEN un “Buenos días princesa” OTRA GILIPOLLEZ. Ahora se habla de tristeza amorosa cuando no te contestan a los mensajes. OTRA GILIPOLLEZ. Las peleas más burras ahora son por WA. OTRA GILIPOLLEZ. Parejas que se dejan por WA. OTRA GILIPOLLEZ. Hablar por WA y dejar realmente de ver amigos. OTRA GILIPOLLEZ. Nos hemos vuelto unos cobardes, unos auténticos cobardes. No nos atrevemos a decirle a alguien burradas a la cara, no nos atrevemos a dejar a nuestra pareja a la cara, pero ahora ni si quiera podemos hablar cara a cara con la persona que nos gusta. Es muy triste. El WA no es un mal invento, pero hay que saber cómo y hasta donde usarlo. El Whatsapp destroza relaciones en serio dejad de rallaros si alguien os deja de hablar o no os contesta o lo que sea, por qué con el WA se lee y se escribe pero no sientes ni ves cómo se toma los mensajes. No supongáis, no penséis mal ni tampoco os idealicéis.

miércoles, 3 de abril de 2013

Infancias perdidas.

Cuando era niña mi padre solía ponerme películas de Charles Chaplin antes de irme a la cama. Es muy posible que en un mes me viera Tiempos Modernos unas 4 veces pero el entusiasmo con el que la veía siempre era el mismo desde la primera vez. Esa alegría cuando mamá hacia macarrones o traía pastelitos de postre, la ilusión que hacía irse de vacaciones, hacer dibujitos en casi cualquier superficie y sentirse siempre orgullosa de tales obras de arte, esas historias que contaba el abuelo que aunque fuesen las mismas siempre escuchaba como si nos las conociese, saltar en los charcos de lluvia, mancharse de barro, hacer angelitos en la nieve virgen, pintarse la cara, tirarse de bomba, ir al cine, tomarse un helado, dar un paseo, peleas de globos de agua, pilla pilla, veo veo… y ahora, ¿Dónde está esa ilusión? La perdemos cuando crecemos. Es algo natural que no se puede ni tampoco debe cambiar. La infancia es la etapa más importante en nuestras vidas ya que a partir de ella creceremos como persona de una manera u otra por eso hay que saber cómo vivirla. Cuando era así de pequeñita pensaba que podía llegar a cualquier cosa que me propusiera, y como yo cualquier niño, siempre tan seguros de triunfar, tan seguros de ser felices siempre, tan seguros de que serán de mayores lo que ellos quieran. Estas ilusiones, estos sueños, estas aptitudes van desapareciendo cuando crecemos y dejamos la etapa de la infancia. Comenzamos a ser más “realistas” y dejamos a un lado muchos de nuestros sueños considerándolos imposibles y eso sí es una triste realidad. No somos como Peter Pan, la infancia tiene su final por eso hay que saber aprovechar esos años en los cuales vamos a ser fieles a nuestros objetivos, esos años en los que vamos a hacer lo que realmente nos gusta, esos años en los vamos a ser nosotros mismos sin importarnos lo que piense el resto. El problema que tenemos en esta sociedad es que la infancia se ha ido recortando conforme han pasado los años. Cada vez los niños tienen más ganas de madurar y de convertirse en adultos, dejan las pinturas y las sustituyen por cigarrillos, dejan el balón prisionero y lo sustituyen por alcohol barato. Ahora las crías de 12 años se maquillan para ir al colegio, niños de 13 años que se emborrachan y bebes de 7 años que tienen un Smartphone. Esta situación es mucho más triste de lo que parece porque lamentablemente el tiempo no se puede recuperar. No podemos culpar a esos pobres críos, la única que tiene la culpa es la sociedad contemporánea que mediante los medios de comunicación ha ido poco a poco robándonos la infancia. Pueden estar de acuerdo o no, es una simple opinión pero me parecía que debía compartirla. Y como dijo Buero Vallejo: “Los niños mueren de dos maneras, una es cuando crecen, todos estamos muertos”